martes, 24 de abril de 2012

¡¡¡¡Mamá, manda más dinero!!!!

Hoy hemos tenido un día genial, en la school hemos trabajado duro, pero teniendo profesores como Doug las chicas estamos encantadas. Los chicos no tanto.

En el tren camino de Brighton



















Luego hemos viajado a Brighton con Javier al frente, ya que había vivido aquí y se conocía todos los lugares. La verdad es que ha estado un poco pesado: no paraba de hablar de reyes y reinas ingleses y de lo que mandaron construir y todo ese rollo que no nos mola nada.
Clock tower, nuestro meeting point

En la playa, con el West Pier de fondo











Muy atentos a las explicaciones del profesor, sobre todo Ángel



Lo que queda del West Pier

Brighton Pier, visto desde la playa




Las maravillosas playas de Brighton



Unas cuantas poses












Nos ha dado un tour de casi dos horas: ahora por la playa, donde dice que estaban los Mods y los rockers, aunque no vimos nada de lo que decía,  luego el Brighton Pier, que tiene un casino en el medio, también había un parque de atracciones, pero no llegamos más lejos que de las máquinas del casino.


Desde el Pier con el Brighton Wheel de fondo y el barrio "feliz", St. James Street


















El grupo en la entrada del casino, donde nos gastamos unas cuantas libras

Cruzando Old Steine nos acercamos al Royal Pavilion, un palacio con estilo indio, no sabemos quien lo hizo, aunque Javier trató de explicarlo. Para terminar nos paseó por las Lanes, unas calles muy estrechas llenas de tiendas de moda, de joyerías... El recorrido acabó por la North Laine, también con tiendas y comercios, pero algo más bohemios.


Royal Pavilion



Atent@s a las explicaciones

"¡Qué "pesao" que es este tío! ¿es igual en clase?"



George IV, normalmente iba sin gaviota incorporada

Foto de grupo a la entrada del Royal Pavilion

Foto antes de entrar a las lanes 


Hora y media después nos han dejado en la zona comercial de Brighton, pero no le hemos dejado, ya que nos ha llevado a la tienda que descubrimos el otro día.

La verdad es que cuando este hombre se pone a patear no podemos pararlo, nos ha dado un paseo por la ciudad a un ritmo matador. Quien más se ha quejado ha sido Isabel, pero la verdad es que Ángel también se encontraba cansado. Raro es que, con lo cansado que estábamos, cuando nos ha dejado libres hemos salido tod@s corriendo a las tiendas.





Eso que se ve detrás de tanta bolsa son vuestros hij@s

Se nos olvidaba comentar que perdimos el primer tren y llegamos a Worthing con 10 minutos de retraso. La causa: Tardamos un poquito más de la cuenta en volver a la estación, ya que se entretuvieron varias personas en hacer la última compra y no llegaron al meeting point a tiempo. Os pedimos un permiso a los padres para llevarnoslos, si hace falta, de los pelos.


"Semos chungos"

Con las gorras de la discordia,gracias a las que hemos llegado tarde a nuestro tren